lunes, 22 de febrero de 2010

La primera tecla


Takin' off (Blue Note, 1962) es el primer álbum como Frontman de Herbie Hancock, todavía muy lejos del pelo afro y de esas túnicas que marcarían estéticamente ese Jazz Funk tan groovie que desarrollo en los primeros 70. Aquí nos topamos con un Hardbop super cool, con tintes clásicotes y estilistas, aunque con momentos más sueltecitos, como mi corte favorito del lp, The Maze. Secundado por la trompeta de Freddie Hubbard y el Saxo tenor de Dexter Gordon, este típico disco Blue Note con su típica portada minimalista y elegante, el típico sonido depurado de los estudios de grabación de Rudy Van Gelder y la típica atmósfera de nocturnidad tan crápula y que tanto nos gusta, se ha quedado como uno de los mejores debuts de la historia del jazz, aunque no refleje la evolución y el sonido característico de este heterodoxo pianista. A mí me chifla y espero que más jazzmaniacos como yo se acerquen sin miedo a esta pequeña gran joyita. Cógelo!!!

El erotismo de lo prometido


No hay nada nuevo bajo el sol en el mundo Burial, pero no puedo evitar comentaros algo que puede editarse en los próximos meses si nada sale mal. En el ultimo número de la Go mag viene una entrevista con Massive Attack a propósito de su esperádisimo retorno ( el discretito Heligoland) y no ha podido evitar pegarse la farolada el macarrilla de Daddy G comentando que le han pasado las pistas de su nuevo lp a el señor de las sombras y él las ha aceptado gustosamente para hacer con ellas lo que le venga en gana. Los 90 contra los 00, trip hop post-trip hop vs dubstep siglo XXIII... a ver que sale de todo esto, quizás nada, quizás algo curioso o quizás una delicatessen... mientras esperamos, permitidme que me ponga palote con solo imaginarmelo... Bristol!!!

Pankeke sonoro


El pasado Sábado vivimos la tropa (con sus bajas) uno de esos momentos mágicos, impagables. La lomoteca es un asador argentino que lleva poco tiempo en el pueblo, con un ambiente agradable y familiar. Fuimos a medianoche en busca del Pankeke perdido y nos topamos con un gerente melómano que nos suplicó, al comprobar nuestro gusto por la buena música a través de nuestras conversaciones, que hicieron hueco en nuestros oídos a una propuesta sonora de lo más subyugante: Astor Piazzola y Gerry Mulligan, maduros, fusionados, bien avenidos y con la emoción a flor de piel. Acordeón y Saxo. América norte y sur. Lo experimental y lo arcaico. Reunión Cumbre se titula este CD, buen título, si señor. Bellísimo disco, bellísimo lugar y bellísimo momento irrepetible. Pankeke calentito y tango post-moderno... ¡que más se puede pedir!

Quim comprimido


La inteligentsia catalana quiere convertir a Quim Monzó en su escritor nacional por excelencia, candidato al Nobel desde hace algunos años y máximo representante de esa burguesía autóctona tan intelectual y tan hipócrita... (como todas las burguesias, vamos)... todo a ritmo de sardana... pero ahí radica lo rara avis y lo encantador de este escritor: pocos narradores hay en Europa (quizás Vila-matas) tan personales, tan divertidos, tan propios, tan únicos, tan irónicos, tan inclasificables y que le peguen menos las etiquetas generacionales, institucionales, de temporada o de cualquier otro tipo. Acercaros a él con cariño, con curiosidad y con ganas de sonreír a pequeñas dosis, dosis de página y media y poco más de literatura por la literatura, de letras mayúsculas. Muy recomendable para empezar es ese Ochenta y seis cuentos de Compactos Anagrama que recopila sus cinco primeros libros de historias cortas, todo traducido por Javier Cercas. A la próxima cae... 11 euricos... ¡ay, la crisis!

Prisioneros del amor


Yo la tengo llevan toda la vida ahí. Ni son tan importantes como Sonic Youth, ni tan generacionales como Pixies, ni tan atemporales como Dinosaur Jr., ni tan comerciales como R.E.M... pero nunca fallan. Casi 25 años de carrera, una docena de lps y nunca la han cagado, sin ningún hit, pero sin ninguna mala canción... y con un directo de los que crean afición. Entre el Kraut, el Free, la Velvet más romántica y la calma tensa del Shoegazer más melódico. Con ese nombre tan ridículo, con esa pinta de Ordinary People que en fondo sabes que no lo son, los de Hoboken han conseguido ser Pata negras del pop adolescente pasito a pasito, casi sin hacer ruido. Y buena muestra de ello es esta caja recopilatoria de 3 cds que apareció en el año 2005 bajo el irónico título de Prisioners of love (más propio de unos Spandau Ballet en horas bajas) que contiene todos los temas importantes de los primeros 18 años de su carrera, y para los completistas, un cd extra lleno de rarezas, maquetas y remezclas. Me quedo con Little Eyes, Season of the Shark, Big Day Coming y la psicotrónica remezcla del líder de los My Bloody Valentine Kevin Shields del corte Autumn Sweater. Amigos fieles.

viernes, 19 de febrero de 2010

La locura que me prometiste


Es el disco de mi vida. Es el disco que más he escuchado. Es el disco que más he disfrutado esta década, es el disco que más he manoseado, más he observado, su libreto es el más desgastado. Es el disco de la década de los 2000, de esta década incierta. 69 canciones de amor, 69 viñetas alcohólicas, sinceras, irónicas, gays, ridículas, emocionantes, un siglo de estilos, un siglo de influencias, un siglo de grupos. Los Magnetic Fields de Stephin Merrit eran hasta entonces conocidos como una rara avis del indie. Aún siendo norteamericanos, facturaban un tecno pop filogay inspirado en los años sesenta y ochenta. Todo con un sonido muy precario, lo-fi lo llamaban, entre Phil Spector y la OMD. Para más inri, su popularidad llegó a principios de los noventa, cuando todo esto ya estaba demodé. Editaron discazos tan luminosos como Holiday (1993) o tan melancólicos como el eterno Get lost (1995), considerado en su momento el un soplo en el corazón (Family) en inglés. Por estos lares apenas eran reivindicados por la Rockdelux y por Manolo y Genís. Un grupo para muy indies, para muy gays o para muy raros. Nuestro grupo vamos. Sabíamos lo prolífico que podía llegar a ser Mr. Merritt: bandas sonoras, grupos paralelos como los Petshopboyseros Future Bible Heroes, autohomenajes como The 6ths e incluso un proyecto para fiestas temático-paródicas, The 3 Terrors. Pero claro, saber que este Lp iba a tener en principio 100 cortes, uno por cada año del siglo veinte, deja con la boca abierta a cualquiera. Al final cribó y seleccionó lo suficiente como para brindarnos esta maravillosa cajita conceptual y atemporal. 3 horas diseccionando el hecho amoroso, y no te entran ganas de cortarte las venas... Aquí podemos encontrar ecos de artistas tan dispares como Abba, Johnny Cash, Leonard Cohen o Ramones, y se recrea en géneros como el punk, el reggae, el music-hall, la música concreta... Todo con un gran sentido del humor y dándole la vuelta a los tópicos románticos. Diversos vocalistas, instrumentaciones y tonos, hacen que no se caiga nunca en el aburrimiento o en la repetición. Tiene mucho de Diorama, de film, de musical este disco. Y aunque pueda parecer pretencioso el concepto, su minimalismo pop nos hace ver que todo esto es un broma muy seria. Un reto compositivo al límite pero también un juego de niños bañado en vino barato. Y por esto y por mucho más, nuestro querido Stephin reinará en nuestros corazones por siempre jamás, nos acompañará en nuestras desilusiones amorosas, nuestras bodas, nuestros divorcios, nuestras paternidades. En los 00 y en las próximas decadas... ¡Creo que necesito un nuevo corazón!

Ramón Andreu

THE MAGNETIC FIELDS 69 love songs (Pias, 2000)

(Mejor disco de la decada según el programa de radio Sonorama)

miércoles, 17 de febrero de 2010

Mis problemas con Kate


El 6x03 de Lost, titulado Lo que hace Kate, ha sido de perfil bajo, por varias razones que vamos a analizar a continuación: tras el subidón de la premiere anterior es lógico, hay que posicionar personajes y escenarios para futuras evoluciones en la trama. También influye el que no aparezcan Lock (tanto resucitado como muerto) y toda la tropa de la playa: en este lugar se encuentra la verdad, y todos lo sabemos, pero también sabemos que en el próximo episodio aparecerán casi con toda seguridad, por lo que no es tan grave. Y por ultimo y más importante, el gran problema que tiene este episodio es Kate, ya sabéis los que me conocéis que yo soy más de Juliette y que estoy cultivando una antipatía desde hace ya tiempo a un personaje que cae mal, por contenido, por indefinido y por cabrón... quizás esa sea su esencia, desconcertar, pero la verdad, yo en mi vida privada y real no querría a nadie como a la Pecas, egoísta cuando le interesa y altruista y cursi no se sabe muy bien cuando. Todos los fans de Perdidos sabemos que sí a Katie le hubiera tocado ser la lider del vuelo 815 en plan Lara Croft tras la muerte de Jack por el humo negro en el capítulo piloto de la serie (es que el Shepard funcionó, claro) nuestra saga no hubiera llegado posiblemente ni a la segunda temporada. Pero bueno, a pesar de estos peros, el capítulo tuvo sus momentos tanto en el templo como en la realidad paralela donde la bomba funcionó. A pesar de todo, el tufillo de capítulo de transición que tuvo lo de anoche no se lo quita nadie. Ya queda menos para el próximo martes...